miércoles, 7 de mayo de 2008

4. ROSARIO DE LA VIDA



PRESENTACIÓN

“Yo he venido para que tengan vida” (Jn 10,10.


El plan de Dios es que todos los seres humanos tengamos vida en abundancia. Esta es la aspiración más profunda de todas las personas y pueblos de la tierra. Y es también el deseo, el sueño y el compromiso histórico de nuestro Dios de Vida y Amor.


“Yo he venido para que tengan Vida, y para que la tengan en abundancia” (Jn 10,10), nos dice Jesús. Él dio su Vida en la cruz para que tengamos Vida. Él ha resucitado, rompiendo las ataduras del pecado, de la enfermedad, de la injusticia y de la muerte. De esta forma nos ha abierto el camino de la salvación y de la Vida eterna. Jesús resucitado pone en alto nuestra esperanza: en cada paso por la historia, y al final del camino, la Vida tendrá la última palabra.


Por lo tanto, nuestra misión es: proclamar el Evangelio de la Vida y dar nuestra vida, para que todas las gentes y pueblos tengan vida en abundancia. Nuestro compromiso es: vivir, ser libres, amar, ser solidarios, defender la vida, promover la justicia y ser felices.

Este Rosario de la Vida es una oración por la Vida. Es un canto a la Vida. Es un poema a la Vida. Es un clamor impetuoso por la Vida. Es un compromiso por la Vida.


El Rosario de la Vida tiene tres partes:

1ª Parte: PARA EMPEZAR.- Es una introducción que nos ayuda a preparar nuestro corazón para hablarle a nuestro Padre Dios, escuchar su Palabra y hacer su voluntad.

2ª Parte: LOS CINCO MISTERIOS.- Cada misterio está centrado en un valor fundamental de la Vida: el amor, el servicio, la libertad, la resurrección y la misión. Al iniciar cada misterio hay un breve texto bíblico, una pausa para la meditación y un Padre Nuestro. Luego sigue una oración que se dice tres veces. Cada misterio termina con un “Gloria al Padre...” y con una jaculatoria.

3ª Parte: LETANÍAS Y ORACIÓN FINAL. Las letanías nos ponen en comunión con los santos, a quienes invocamos que rueguen por nosotros. Además, reconocemos a los santos no canonizados y a los luchadores sociales, defensores de la vida y de la dignidad de las personas y de los pueblos, en nuestra peregrinación histórica por la Vida.


“¡Ven , Señor, Jesús! Que el Señor derrame su gracia sobre todos” (Ap 22,20).


R O S A R I O d e L A V I D A


Para empezar:



1. (Se da la bienvenida y se entona un canto).

(Coordinador/a):

2. Abramos nuestro corazón con alegría y demos gracias a Dios, que nos ha llamado al Reino de la vida.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.

3. Hagamos oración. Tengamos presente que Dios nos ama. El nos dio la vida para que nos amemos unos a otros, como Jesucristo nos ha amado. Dios nos ha llamado a formar parte de su pueblo, para realizar su plan universal de vivir como hermanos y hermanas.

Pidamos perdón a Dios, nuestro Padre, por las ofensas que hemos cometido contra la dignidad de miembros de nuestra familia, vecinos y otras personas en nuestro trabajo y actividades diarias. Pidámosle perdón también por nuestra falta de solidaridad con la gente más necesitada. (Pausa).

4. Que nuestro Señor Jesucristo perdone nuestros pecados, nos llene de su amor para construir el Reino de Dios en nuestro hogar y en la sociedad, y nos conceda resucitar con El a una vida eterna. Amen.

5. Presentemos a Dios nuestras intenciones en este Rosario: ....

(Los que deseen pueden decir por qué persona, familia, pueblo, o por qué situación o acontecimiento, quieren pedir o agradecer a Dios. Si todos se reúnen con una misma intención, ésta pueden simbolizarla por medio de algún objeto, dibujo o letrero colocado en medio del grupo).


Los Cinco Misterios del Rosario


· Primer Misterio: EL AMOR

“Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor: que se amen unos a otros, como yo los he amado”. (Jn 13,34). (Pausa). Padre nuestro...

(Tres veces):

(Coordinador/a):

>Jesús Resucitado, salvador del mundo, tú que has venido a unirnos por la fuerza de tu amor y quieres que nos respetemos y ayudemos,

(Pareja/familia/comunidad):

>... perdona nuestras faltas, no nos dejes caer en la tentación de ofendernos

y danos hoy el pan de la unidad, la alegría y la ternura. Amen.

+ (Al terminar):

* “Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Amen”.

> Jesús Resucitado, sálvanos...

>... y danos tu gracia para amar construyendo la paz con justicia y dignidad.



· Segundo Misterio: EL SERVICIO

“Ustedes saben que los jefes de las naciones los oprimen mientras se hacen llamar bienhechores, dice el Señor; pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que quiera ser grande, deberá servir a los demás” (Mt 20,25-26). (Pausa). Padre nuestro...

(Tres veces):

> Jesús Resucitado, acción solidaria de los oprimidos, tú que has venido a servir y no a ser servido, y diste la vida por el pueblo,

> ... no permitas que tomemos actitudes de dominio y haz que seamos humildes servidores, respetando y defendiendo los derechos de los pobres. Amen.

+ (Al terminar):

* “Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Amen”.

> Jesús Resucitado, sálvanos...

>... y danos tu gracia para amar construyendo la paz con justicia y dignidad.


· Tercer Misterio: LA LIBERTAD

“EL Espíritu del Señor me ha consagrado para llevar la buena noticia a los pobres, dice el Señor; me ha enviado a anunciar la libertad a los cautivos y a dar vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a proclamar el año de gracia del Señor” (Lc 4,18; Jn 10,10). (Pausa). Padre nuestro...

(Tres veces):

> Jesús Resucitado, evangelizador de los pobres, tú que has venido a dar buenas nuevas de liberación a los excluidos de la mesa de la vida,

> ... libéranos del egoísmo y danos entrañas de misericordia; haz que trabajemos por la libertad, la democracia y la justicia. Amen.

+ (Al terminar):

* “Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Amen”.

> Jesús Resucitado, sálvanos...

>... y danos tu gracia para amar construyendo la paz con justicia y dignidad.



· Cuarto Misterio: LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA

“Yo soy la Resurrección y la Vida, dice el Señor; el que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que todavía está vivo y cree en mí, no morirá para siempre... Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Jn 11,25-26; Jn 10, 10). (Pausa). Padre nuestro...

(Tres veces):

> Jesús Resucitado, vida de los pueblos, tú que has venido a dar a los enfermos la salud, a los pecadores el perdón, y a los muertos la resurrección,

> ... libéranos de lo que nos oprime, y danos tu gracia para trabajar por un mundo nuevo donde haya vida en abundancia para todos. Amén.

+ (Al terminar):

* “Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Amen”.

> Jesús Resucitado, sálvanos...

>... y danos tu gracia para amar construyendo la paz con justicia y dignidad.


· Quinto Misterio: LA MISIÓN

“Vayan y anuncien la buena noticia, dice el Señor; ¡no tengan miedo!, yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo”. (Mt 28,19-20; Lc 12,32). (Pausa). Padre nuestro...

(Tres veces):

> Jesús Resucitado, luz del mundo, tú que eres el camino y nos envías a anunciar con nuestra vida la buena nueva de tu Reino,

> ... libéranos del miedo; haz que seamos profetas verdaderos y demos frutos de amor y de justicia. Amen.

+ (Al terminar):

* “Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Amen”.

> Jesús Resucitado, sálvanos...

>... y danos tu gracia para amar construyendo la paz con justicia y dignidad.



Al terminar los cinco misterios:

1. Leer tres versículos de un texto bíblico escogido o un pasaje bíblico de la misa del día.

2. ¿Qué nos está pidiendo Dios? (comentar).

3. Padre nuestro, que estás en el cielo....

4. > Jesús Resucitado, sálvanos...

> y danos tu gracia para amarte construyendo la paz con justicia y dignidad.


Letanías:


Invocación a los santos:

· Santa María de Nazaret...

Ruega por nosotros.

· San José...

· San Pedro y San Pablo...

· San Esteban...

· San Francisco de Asís...

· Santa Teresa de Ávila

· San Martín de Porres...

· Santa Rosa de Lima...

·

Invocación a los santos, mártires

y profetas no canonizados

defensores de la dignidad

de las personas y pueblos:

Ejemplo…

· Madre Teresa de Calcuta...

Caminas con nosotros.

· Juan XXIII...

· Juan Pablo II…

· Oscar Arnolfo Romero…



Hagamos oración:

(Todos o en dos coros)


> Dios Padre-Madre de libertad y de ternura,

te damos gracias porque nos has permitido

reunirnos en tu nombre.

> Concédenos seguir trabajando con amor y alegría

por una humanidad nueva, llena de vida,

sin exclusiones ni opresiones,

libre, digna y solidaria.

> Y que el misterio de la muerte y resurrección de Cristo

transforme nuestra vida y se manifieste en nuestras obras.

> Por Jesús de Nazareth, hijo tuyo y hermano nuestro,

que vive, reina y nos acompaña hoy y siempre.

Amen.


Bendición:

>Que Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo,

nos bendiga, nos proteja de todo mal,

nos fortalezca en la construcción de su Reino

y nos conceda participar de la Vida Eterna.

>Amén.

Canto final:

(Canto mariano, o de misión, o de gracias, etc.)

“Nosotros esperamos el cielo nuevo y la tierra nueva

que Dios ha prometido,

en los cuales todo será justo y bueno”

(2 Pe 3,13).


ANEXO


¿QUÉ SIGNIFICA TENER VIDA?

“Yo he venido para que tengan vida” (Jn 10,10), nos dice Jesús.

Tener Vida es tener amor, verdad, justicia y paz, valores del reino de Dios.

Tener Vida es tener alimento, salud, trabajo, educación, casa, vestido, tierra, agua y energía.

Tener Vida es tener ternura, consuelo, misericordia, perdón, fraternidad, alegría y felicidad.

Tener Vida es tener cuidado de la naturaleza, del agua, de la tierra y de los bosques.

Tener Vida es tener respeto a las culturas y a todos los derechos de todos y todas.

Tener Vida es tener oración, creación artística y literaria, comunicación, contemplación, asombro y trascendencia.

Tener Vida es tener liberación, democracia, corresponsabilidad, inclusión, solidaridad, legalidad, respeto a las diferencias, tolerancia y transparencia.

Tener Vida es tener paz con libertad, democracia y dignidad.